El álbum que convirtió a Cray en una estrella del pop, a pesar de sus raíces blueseras. La sensualidad de Cray en “Smoking Gun” y “Right Next Door” lo convirtió en el primer símbolo sexual surgido del blues en décadas, pero fue su innovadora expansión del género lo que hace de este disco un auténtico clásico de los 80. “Nothing but a Woman” cuenta con un ritmo irresistible impulsado por los Memphis Horns y letras de inspiración metafórica, mientras que “I Wonder” y “Guess I Showed Her” rebosan sensualidad.

