Un artista de la talla de Pavarotti necesita poca crítica. Canta aquí con su habitual brillantez, calidez y refinamiento, dejando poco o nada que desear en sus interpretaciones. Si bien, comprensiblemente, se desenvuelve con soltura en las piezas operísticas, principalmente italianas, también se desenvuelve con soltura en los pocos fragmentos de francés e inglés que aparecen.
La primera selección, “Caruso”, del compositor contemporáneo Lucio Dalla, se distingue de las demás por su estilo y orquestación de estilo clásico-popular moderno, pero ha sido acogida por el público actual como una referencia dramática al gran tenor de una época anterior. Las siguientes cinco piezas son canciones italianas, también populares entre los aficionados al canto tenor. Las tres siguientes son música religiosa, incluyendo el imponente “Cujus Animam” del Stabat Mater de Rossini. El resto son casi todas arias de ópera italiana, aunque se cuelan un par de arias francesas de Bizet y Massenet. En resumen, la colección representa gran parte de la mejor y más popular música disponible para tenor solo en la actualidad.
Aunque existen muchísimas grabaciones de Pavarotti, esta colección ofrece un práctico resumen de gran parte de la obra más destacada y característica de uno de los más grandes tenores de los últimos cien años. A pesar del rico legado vocal que dejó, aún sentimos la pérdida de sus magistrales interpretaciones y su magnetismo personal. Por lo tanto, este álbum puede considerarse un homenaje a un querido amigo músico. Lo recomiendo encarecidamente a los amantes de la música vocal.

