El mayor don de Lenny Kravitz reside en su maestría con los sintetizadores, combinando diferentes sonidos y estilos de épocas pasadas para crear un sonido que, si bien no es necesariamente deslumbrantemente original, resulta fresco gracias a su destreza y dominio absoluto del estudio. Dado que era un clasicista declarado, sus discos a menudo sufrieron duras críticas, pero solían ser muy buenos, sobre todo al principio de su carrera, antes de que se entregara a los manierismos del rock de estadios con guitarras estridentes. Aunque Circus y 5 se vieron lastrados por su propia pretensión, aún contenían buenos sencillos, al igual que sus primeros álbumes, por lo que la recopilación Greatest Hits del año 2000 es una magnífica muestra de Kravitz en la cima de su talento. Ciertamente, faltan algunos de los temas favoritos de los fans, y la secuencia no cronológica es exasperante (dos de sus tres peores sencillos están entre las tres primeras canciones), pero sí cuenta con el magnífico nuevo sencillo “Again”, junto con momentos tan emblemáticos de Kravitz como “Are You Gonna Go My Way”, “Mr. Cabdriver”, “Stand By My Woman”, “Always on the Run”, “Believe”, “Let Love Rule” y “It Ain’t Over Til It’s Over”, lo cual es suficiente para convertirlo en una recopilación de grandes éxitos de primera clase. Después de todo, no solo incluye todos los temas principales, sino que también demuestra que es, sin duda, un maestro de los sintetizadores.

