Walls and Bridges se grabó durante el infame “fin de semana perdido” de John Lennon, quien se exilió en California tras separarse de Yoko Ono. La vida personal de Lennon era un caos, por lo que no sorprende que Walls and Bridges sea un desastre, con dosis iguales de brillantez y disparate. Entre ambos extremos se encuentra el vibrante dueto con Elton John, “Whatever Gets You Thru the Night”, que fue el primer número uno de Lennon en solitario. Su brillantez y alegría se repitió a lo largo del disco, especialmente en temas rockeros de tono medio como “What You Got”, pero también en canciones pop agradables como “Old Dirt Road”. Sin embargo, los mejores momentos de Walls and Bridges llegan cuando Lennon se muestra más abierto con sus emociones, como en “Going Down on Love”, “Steel and Glass” y la hermosa y emotiva “No. 9 Dream”. A pesar de esos buenos momentos, el álbum es decididamente irregular, con demasiado material mediocre como “Beef Jerky” y “Ya Ya”, lastrados por melodías débiles y una sobreproducción excesiva. No fue una forma especialmente elegante de retirarse.




