Blow by Blow ejemplifica la maravillosa e impredecible carrera de Jeff Beck. Lanzado en 1975, el quinto trabajo de Beck como líder y su primer álbum instrumental marcó un cambio notable respecto a sus predecesores, más orientados al rock. Solo el compositor y teclista Max Middleton regresó de las formaciones anteriores de Beck. Hay que reconocerle a Beck que Blow by Blow cuenta con un magnífico reparto. El elegante uso que Middleton hace del Fender Rhodes, el clavinet y los sintetizadores analógicos deja una huella conmovedora. El baterista Richard Bailey es a partes iguales un apoyo y un impulso, combinando hábilmente elementos de jazz y funk con métricas mixtas contemporáneas. Gran parte del éxito del álbum también se debe al excelente material, que incluye dos temas originales de Middleton y dos colaboraciones con Beck, un ingenioso arreglo de “She’s a Woman” de Lennon y McCartney, y dos originales de Stevie Wonder. La ingeniosa producción y los arreglos de cuerda de George Martin rivalizan con su obra maestra. Los solos versátiles y la diversidad de tonos de Beck son claramente el foco del álbum, y demuestra ser un experto intérprete de ritmo. Blow by Blow se equilibra con improvisaciones abiertas y una interacción nítida entre los conjuntos, evitando la grandilocuencia que hundió gran parte de la fusión jazz-rock de la época. Una de las cualidades únicas del álbum es el sentido de diversión que impregna las interpretaciones.

