Este potente debut se beneficia enormemente de la experiencia del veterano productor Bruce Botnick, así como de artistas de la talla del exbajista de Steve Miller, Lonnie Turner, y el saxofonista Tom Scott. El guitarrista Jimmy Lyon fue para Money lo que Keith Scott fue para Bryan Adams. Money, hijo de un policía de Nueva York, tuvo una epifanía rockera al seguir la trayectoria profesional de su padre. El álbum debut, con una gran maestría pero no exento de inspiración, catapultó merecidamente a las listas de éxitos los temas “Two Tickets to Paradise” y “Baby Hold On”, listos para la radio, este último gracias a su excompañero de Elvin Bishop, Jo Baker. El tema clave es el enérgico “Wanna Be a Rock ‘n’ Roll Star”, que explica la estrategia.



